Ir al contenido
← Volver a la Academia
📊 Analítica y medición Intermedio ⏱ 7 min de lectura

Analítica: medir lo que realmente importa

Medir no es coleccionar números: es responder a preguntas clave para tomar decisiones. «¿Debo continuar con esta campaña?», «¿Qué página hace que mis visitantes se vayan?», «¿De dónde vienen mis mejores clientes?». Los indicadores adecuados (KPI) son aquellos que cambian lo que harás mañana.

El vocabulario básico

  • Sesiones / visitantes: el volumen de tráfico. Útil, pero no dice nada sobre la calidad.
  • Tasa de conversión: la proporción de visitantes que realizan la acción deseada (compra, contacto, llamada). Es el indicador central.
  • Coste de adquisición (CAC): cuánto te cuesta conseguir un cliente. Debe compararse con lo que te aporta.
  • Valor de vida del cliente (LTV): lo que un cliente aporta en total. Si LTV > CAC, tu modelo es sostenible.

Las preguntas clave que debes hacerte

En lugar de fijar un cuadro de mando, parte de las decisiones: ¿qué fuente de tráfico convierte mejor? (para reinvertir), ¿dónde abandonan los visitantes? (para corregir), ¿qué contenido atrae a clientes y no solo a curiosos? (para producir más).

Cuidado con las «métricas de vanidad»

Los indicadores de vanidad (número de seguidores, de «me gusta», de páginas vistas brutas) suben fácilmente y halagan, pero no demuestran ningún valor real para el negocio. Relaciona siempre un número con un resultado: un contacto, una venta, un carrito.

La atribución, en pocas palabras

Un cliente suele pasar por varios canales antes de comprar (te descubre en Instagram, vuelve a través de Google, compra tras recibir un correo). La atribución busca dar a cada canal su parte justa de mérito. No atribuyas todo al «último clic»: infravalorarías lo que ayuda a dar a conocer tu marca.

Paisible AI